Colombia ante dificultades por aprobación TLC
Fuente. La voz AZ Central
BOGOTA - El ministro de Comercio Exterior, Luis Guillermo Plata, lamentó el lunes que el tratado de libre comercio entre Colombia y Estados Unidos se haya convertido en un tema de la agenda electoral estadounidense y admitió que eso complica su aprobación.
Voceros de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT), la mayor agrupación obrera del país, dijeron que cuentan con el rechazo del Legislativo en Washington al tratado porque su aprobación representaría “una tragedia” para los obreros colombianos, quienes siguen siendo objeto de amenazas y asesinatos por parte de escuadrones de la muerte.
Al anunciar el lunes en Washington que enviaba al congreso la propuesta del tratado, el presidente George W. Bush, dijo que se han reducido “sustancialmente” en Colombia los secuestrados, asesinatos, ataques terroristas y la violencia contra dirigentes sindicales.
Más de 700 sindicalistas han sido asesinados en Colombia desde el 2001, de acuerdo con cifras del gobierno. Aunque el número de asesinatos ha caído desde que el presidente Alvaro Uribe asumió la presidencia en 2002 –a 26 el año pasado– sólo un pequeño porcentaje de los casos ha sido resuelto.
“Es cierto (que el número de asesinatos) bajó desde 2002, que fue un año de pesadilla”, dijo telefónicamente Adam Isacson, experto en el tema colombiano en el Centro para Política Internacional, en Washington. “Lo que no ha mejorado es el castigo cuando sucede (el asesinato). La tasa de impunidad de estos asesinatos es de 98% a 99%”, aseguró.
Fabio Arias, vicepresidente de la CUT, que agrupa a casi el 70% de los 860.000 sindicalizados de Colombia, dijo que “si lo aprueben (el tratado) será una tragedia para nosotros”.
“Oficialmente estamos en contra del TLC”, dijo Arias en entrevista telefónica. Aparte de inseguridad, mencionó que la liberación comercial haría perder 2,5 millones de empleos en el próximo lustro en Colombia, en sectores como la producción de maíz, pollos y huevos, y otro millón en sectores de manufactura como el de fabricación de calzados y muebles.
Atribuyó la pérdida de esos empleos a que el programa de desmonte arancelario lleva a cero esas tarifas y facilitaría las importaciones de productos estadounidenses.
Según Arias, desde comienzos de este año, 17 miembros de sindicatos han sido asesinados.
Dijo que los sindicalistas son asesinados porque se oponen a políticas, como privatizaciones; o porque desde el gobierno se hace ver los reclamos obreros por mejoras laborales o críticas a las situación de derechos humanos, como si fueran simpatizantes de la guerrilla.
“Se trata de estigmatizarnos, se trata de pintarnos como rebeldes y ahí es cuando los escuadrones paramilitares tratan de matarnos”, dijo Arias.
El tratado, que el congreso colombiano aprobó en septiembre del 2007, es rechazado por el partido Demócrata en ambas cámaras, en las que tiene mayoría, y sus dos precandidatos presidenciales, los senadores Barack Obama y Hillary Clinton, alegando, entre otras razones, que Colombia debe mejorar su récord en derechos humanos en temas como la protección a sindicalistas.
El tratado “es un tema en estos momentos de campaña y las cosas no han sido fáciles para Colombia”, dijo el ministro Plata a la cadena radial W. “Son todas circunstancias que nos hacen la vida más complicada, pero son circunstancias que no controlamos”, agregó.
Desde el gobierno se hace “un esfuerzo muy grande para divulgar la realidad de Colombia”, indicó.
Según datos oficiales mientras hubo años en la década pasada en que se registraron 256 sindicalistas asesinados, 3.000 secuestros por anuales y más de 200 masacres, esas cifras han bajado a 26 sindicalistas muertos en 2007, 270 secuestros el año pasado y menos de medio centenar de masacres.